Clavo los dedos en el fondo del pozo
y lanzo por su brocal
el cieno pegajoso,
para ver si vacío de lodo
encuentro en el fondo
la palabra redentora.
¿Dónde están esos calderos
para extraer el fango?
porque ya tengo mis dedos
sangrantes de escarbar
el barro de mi oprobio.
Hay que arrancarse la boca,
hay que cortarse las maños,
hay que sajarse las plumas,
hay que menguarse hasta desvanecerse,
hay que llorarse hasta deshacerse,
hay que resollar hasta que henchido de aire
sea imposible seguir respirando,
hay que atragantarse con la palabra atroz,
hay que ahorcarse con el esparto
de los sentimientos improcedentes.
Hay que excavar hondo, muy hondo
hasta darte cuenta de que es inhabitable,
Hay que dragar muchos pozos
hasta saber que se desploman los muros
con las tempestades del alma.
Hay que asfixiarse bajo el barro
para comprender el silencio del pozo.
3 comentarios:
No seas tan pesimista. Un día te invito a tomar un café o una cerveza y en el hueco del vaso o de la taza echas un poco de barro... a falta de cubos... Area 12
A falta de cubos... a veces con el café o la cerveza lo único que conseguimos es que el pozo se llene aún más de pecina, sobre todo por la cantidad de posos que quedan en el fondo. No es pesimismo es mi sentimiento, mi doler sea realidad o paranoia. La prudencia y la mesura es un don que ahora sé no alcanzaré jamás porque aunque no se exprese yo no sé sentir a medias tintas.
Mejor dejadme en el pozo a ver si de callada y de quieta el barro consigue endurecerme y que deje de hacer tan mal las cosas. Gracias.
El pozo me hace ver mis límites, mi frágilidad y aunque me envuelva el barro y la pecina siempre acabo encontrando recursos internos, mis cubos, para aprender; y aunque es mucho el limite personal intento que lo vivido me sirva me ayude a mejorar o aceptar algun aspecto de mi y de la vida.
Que el barro nos haga entender mejor el límite personal y con ello comprender mejor la fragilidad de los otros, no nos dejemos endurezer sino fortalecer.
Te conozco Tere un poco y no voy a dejarte en el pozo quieta porque lo que te falta es alegrarte del "cubo", de tus fortalezas.
Una compañera del camino.
Publicar un comentario