miércoles, 23 de julio de 2008

ARMISTICIO

Fatigada de lucharme,
de golpearme hasta desamarme
para volver a armarme;
vencida de insuficiencia
en esta guerra
que ya dura veintitantos años;
subyugada por el asfalto
y quienes lo pisan...

fatigada, vencida y subyugada
asomo por el brocal la cabeza
y digo a quien me crea
que soy esto y lo otro,
que en las letras de mi nombre
se enlaza todo lo que en mí hay de contradictorio,
inconmovibles de mi propia esencia,
creadoras de belleza y de escombros.

Descansada del tedio
de explicarme a cada emoción
para ser entendida;
vencedora de la alborada
que susurra una tregua
a la tremenda noche yerta;
liberada del trigo y la cizaña...

descansada, vencedora y liberada
me alzo en el campo de batalla
y digo a quienes maté en mi disputa
que no pudo ser de otra forma,
que en las sílabas de mi nombre
se allegan y separan las locuras
inefables para mi pluma,
autoras de lágrimas y ternura.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buena, felicidades.