Y hoy, de pronto, como en un susurro,
las letras de tu nombre
se me enredan en el corazón
y me quiebran el alma.
Se me anudan los recuerdos
en la garganta con tus caricias
resbalando por mi cara y
se me desbaratan las lágrimas.
Y me abrasan con dulzura,
y con blandura me sajan.
Hoy… de pronto…
es lo que pasa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario