Si se rompieron los brazos
de tanto darles cuerda,
los míos de tanto alzarlos
se me han desencajado de la tierra.
Busco con ansias un infinito,
una eternidad en la tierra,
algo que me haga sentir vivo
y que enraizándome me ice
como mástil y bandera.
Escudriño un sentido
en el sin sentir de la vida,
me afano en hallar el criterio divino
pese a sólo sentir la condena de lo humano.
Me cansé, es cierto,
dejé de luchar, de aferrar espadas,
de matar y asesinarme,
pero seguí sangrando las manos
por las ansias de asirte
aunque ya mis brazos
estuvieran desencajados.
2 comentarios:
No soy loca, soy cuerda.
Y a veces soga
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