jueves, 25 de febrero de 2010

HILANDO EL ALBA

R@w Studio Fotografría_ Palencia (¡gracias por el préstamo!)

Deshilacho las horas de la madrugada,
enredando entre mis dedos
las hebras de una noche
que se descose en cada vuelta del alma
dejando
             la luna llena
                               menguada.

Arranco las estrellas del crepúsculo
para esconderlas entre las sábanas
de una cama
                   deshecha
                                  a dentelladas,
y en la noche sin lucero, sepulto
la causa que ha de desestimar mi indulto.

Despedazo los minutos del ocaso
hilvanando noches en vela,
para encontrar en la madrugada certera
la verdad del amor sin abrazos.

Rasgo con mis manos el sueño
zurciendo estrellas y sombras,
para empapar de ti mi lecho
y no encontrar más que silencios.

Deshago los segundos de la alborada
devanando el anochecer entre mis piernas
para deslizar entre quimeras
el deseo en palabras bordadas
de un amor sin dueño.

Arrebato la noche a la mañana
para saciarme del licor aciago
que por mis manos mana,
y desgarro mi garganta
de tanta sed como me causa.

                       Llega el alba…
         el calor se extingue…
me hiere el frío de la madrugada
en una yerta cama de desencajadas sábanas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso poema escrito entre los límites de la noche. Sigue escribiendo, lo haces muy bien. Logras decir cosas muy bellas y profundas aunque la madrugada sea fría. Tus noches tienen sentido desde la luz del día. La noche es ausencia de luz, por eso lo mejor de la noche es el sueño que hace que la noche sea más corta y restauradora de fuerzas. Buenos días y buenas noches, entonces.

TERE dijo...

Gracias por tus palabras. Se intentará seguir escribiendo, aunque los versos se pierdan en el transcurso del día a día y no pueda volver a recuperarlos. Intentaré seguir añadiendo poesía a mi mirar, para que así, si no se llenan de luz, se llenen de claridad.