viernes, 7 de marzo de 2008

¿QUÉ BUSCO?

¿Qué Busco?
Me busco a mí, en la palabra ajada de tanto usarla,
en las espirales de humo que deshacen a manotazos aquellos que me rodean,
me busco a mí en el ancho mutis de la penumbra desfigurada.
Me busco a mí, porque de tanto dar vueltas me he perdido.

Busco la respuesta a mi existencia,
el motivo al que aferrarme para saber qué de bueno hay en mí.
Busco la contestación a cómo debo hacer para dejar de herir y causar tanto daño.

Busco el argumento a ¿para qué me quieres? ¿para qué me has hecho así, tan mal, como un compendio de sobras, como a desgana?
Busco Tu AMOR, ese Amor de Dios, ese abrazo Paterno que me arrulle y me susurre que aunque nadie lo comprenda estoy en el sendero, que aunque yo no me quiera soy capaz de amar, que tanta lucha valdrá la pena.

Busco la clarividencia perfecta, clara, nítida, sin omisiones, sin duda, sin cavilaciones.
Busco a mis fantasmas... en el gris susurro de las noches en vela.

Busco el equilibrio entre mi alma y el mundo que vivo.
Busco mi manual de instrucciones;
el ocaso que corona mi cima;
la piedra que sustente mi existir, mi ’Όντος;
la escalera que me eleve hasta el brocal del pozo.

Busco tantas cosas... y quizá las tenga, pero están tan desperdigadas por mi cuarto que soy incapaz de encontrarlas, tengo tan agitada el alma que nada es capaz de mantenerse ordenadamente en su estante.

Busco que me dejen ser como soy,
sin intentar cambiar mi cadencia innata.
Busco, Dios, que me enseñes a amar,
porque... por si no te has dado cuenta, lo estoy haciendo muy mal.

Te busco a Ti, siempre te he buscado;
y sé que siempre me has salido al encuentro,
sólo que aún no nos hemos puesto de acuerdo en el sitio ni la hora.
Ten paciencia, al fin y al cabo, has sido tú quien me ha hecho así, tan cobarde y con tantos miedos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Otra pregunta muy interesante es ¿Que quiero encontrar? Son muy parecidas, quizá igulaes, pero esta última puede ayudarnos a centrar la búsqueda en algo más concreto.

Cuando uno busca, también puede pedir ayuda, abrirse a los consejos de los demás, valorarlos, siempre sin perder su libertad ni autonomía. Un refrán dice "Cuatro ojos ven más que dos".

Cuando uno busca y cree ver algo, en algún momento tiene que tomar la decisión, arriesgarse a coger lo que ha encontrado, examinarlo, valorarlo y ver si se lo queda, lo deja donde lo encontró o lo tira.

Ojalá pronto encuentres lo que buscas ...

Un abrazo ...

TERE dijo...

Muchas gracias, "ANÓNIMO" por tu comentario. Es cierto que cuatro ojos ven más que dos y que cuando encuentras algo en el camino hay que tomar decisiones, pero cuando lo que buscas es a ti mismo es casi imposible poder desecharlo. Yo también espero encontrar lo que busco y que vosotros lo compartáis conmigo