Véndeme esa parcela
de cielo azul
en una mañana gris.
Concédeme un
crédito de esperanzas
o déjame pagarte a
plazos de abrazos,
pero permíteme
instalarme
en la superficie
azul
que surge de este
cielo encapotado.
Hagamos una transacción
de anhelos,
sírvete de mi
juventud como fianza.
Ejecutemos un buen
trato,
sin traspaso de
sueños,
amueblado de
utopías,
vamos, listo para
entrar a sentir.
Firmemos el
contrato.
Véndeme esa única
parcela de cielo azul
que se divisa en
esta mañana nublada.
2 comentarios:
ya me contarás si al final hay trato...
Ya te contaré...
Publicar un comentario