¿Cuándo se perdió la intensidad?
¿Cuándo fue que todo comenzó a tener la
misma cadencia?
¿Cuándo se ajaron las pupilas del mirar
hondo con ese no quedar en donde se halla la diferencia?
¿En qué instante fue que los latidos se
acompasaron al paso cansino,
que las palabras
se reprodujeron en farfullas vanas,
en qué puchero hirvieron
el amor y la rabia?
Envidia, pasión, coraje, frustración, espanto,
ternura…
aún a dentelladas
¡libradme de ser mansa!

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