viernes, 28 de julio de 2023
NI ESA NI AQUELLA
viernes, 23 de junio de 2023
SI TE DICEN QUE CAÍ
Si te dicen que caí,
seguramente sea cierto :
los raspones en los codos,
las rodillas amoratadas.
Examino cada recodo con atención :
las manos sucias,
el alma cárdena.
Si te dicen que caí,
seguramente sea incierto :
las sogas en los tobillos,
alas con losas de contrapeso.
Compruebo cada tara con precisión :
el latir arrollado,
el alma trabada.
No se cae
quien no se yergue del suelo.
Si te digo que me alcé,
creerás que miento.
martes, 20 de junio de 2023
PARA QUE YO ME OIGA
Actriz secundaria. Escena 8. Toma primera
No hay ningún interés por escuchar
lo que yo tengo que decir.
Quizá por eso escribo…
para que yo me oiga.
Para que yo me oiga
mis palabras se engruesan con tinta.
No hay ningún interés por escucharme,
lo sé, nací con ello,
como una marca de nacimiento
ha ido creciendo conmigo.
Cierto es que hubo años de tratamiento
para reducir tal mácula,
pero siempre vuelve,
brota en mi piel y se cuela en los adentros.
Luego miro mis trazos emborronados
en cualquier pedazo blanco
y ni siquiera yo, me reconozco en ellos.
Si algún logro he alcanzado,
si en algo me he realizado,
es en desaparecerme,
en “segundoplanarme”.
No, no aplaudas, no tiene mérito alguno.
Para que yo me oiga, para que yo me oiga
canto a pleno pulmón los domingos con la aspiradora
y verseo libres estrofas
que corten el cable amarillo
¿o tal vez era el rojo?
de la autodestrucción resacosa.
No quiero momentos de gloria.
Sólo abrir la boca y que no se interrumpa.
Sólo abrir las manos y que caiga un gracias.
Sólo abrir el corazón y que no me lo cosan.
Sólo abrir el alma y que no se me vuele.
Para que yo me oiga.
Para que yo me oiga.
¡Para que yo me oiga!
Hacen falta lágrimas frente a un espejo,
porque, afortunadamente,
sigo reflejándome en ellos.
Como una marca de nacimiento,
nunca tú, siempre ellos.
Finalmente,
y como conclusión,
y aún pareciendo hipócrita,
aclararé que
puedo sentirme orgullosa
por haber logrado
lo que desde pequeña
tanto buscaba.
Actriz secundaria. Escena 8. Toma cuarta.
jueves, 15 de junio de 2023
Alrededor
Sentada.
En la mesa.
Con el portátil.
Miro al techo.
Grietas. Telas de araña. Bichos.
¡Calla!
¡Mira al suelo!
Polvo. Ceniza. Manchas.
¡Imbécil!
¡Mira al frente!
Cristales con barro. Una flor erguida. Detrás: un cielo gris.
¡Calla!
Quieta en la media distancia.
lunes, 12 de junio de 2023
La leyenda de los pilares escuchantes
martes, 7 de febrero de 2023
LA DE LOS DRAGONES, PRÍNCIPES Y MESAS
miércoles, 15 de junio de 2022
Ahí seguís
Si tras el recodo de los días solitarios
se quedaron agazapadas tus sonrisas
será que no te arrebataron del todo.
Si por entre los cajones desordenados
se quedaron tus refranes enredados
será que no te silenciaron del todo.
Si en los marcos de las puertas
se quedaron tus abrazos de bienvenida
será que no te llevaron del todo.
Si (por mis dedos) se quedaron,
será que calaron del todo.
Solitarias sonrisas
Desordenados refranes
Puertas de bienvenida
que todo lo transformaron y ahora se disipan,
el viento los arrastra por los campos
por las lomas y pesqueras,
por los meandros resecos rebotan.
Levantan los cantos en cada pisada
con una polvareda de añoranzas
y se cuela la tierra en los zapatos
para recordar que aún hay algo que manca.
lunes, 28 de febrero de 2022
Trasteo
Trasteo, seguramente, dicen los expertos,
porque se me haya roto el alma.
Y también dicen
que hay quienes lo repararan.
Pero como en todo arreglo,
tienta la suerte
girarse hacia desechar lo viejo,
o tornar sin reparo madera y cuerdas en algo nuevo.
Trasteo, desentono...
Alboroto y enervo...
Todo ello con el alma rota
(dicen).
Vociferando sonatas al otoño,
tragando saliva en los mediodías nublados,
hilando versos en bares abarrotados.
Una vez fui especial,
con voz propia, con sonido ronco,
fuera de lo establecido,
de lo normal.
Pero es que resulta que tenía el alma rota,
eso dijeron los expertos.
Y desde entonces, nada sirvió.
Sin más punto ni más final.
jueves, 27 de enero de 2022
Creo
Te me escapas entre los dedos,
escurriéndote de mis manos ásperas y frías.
Y pienso dentro de mí:
resiste, creo en el milagro.
El hilo es fino,
pero no frágil,
sé que aún puede sujetar tu mundo
hasta el milagro.
domingo, 2 de enero de 2022
A medio gas
He vivido a medio gas,
sin respirar a penas,
para no romper la burbuja
que nos mantenía a salvo.
Sin grandes resuellos aunque faltase el aire,
sin lágrimas que pudieran deshacer sus frágiles paredes,
sin palabras que tambaleasen el sutil equilibrio
de la burbuja etérea del aquí y el ahora.
Digo: he vivido,
pero no me lo creo,
siento más bien que he sobrevivido,
a bocanadas,
a golpes “de ansiedad y de agonía”,
pasando de puntillas,
casi sobrevolando los días,
esquivando las horas,
anudando las emociones,
creando zancadillas a los versos
que alto y claro
querían escaparse por las rendijas de los dedos.
Digo: he vivido,
pero no lo he hecho,
siento más bien que he malvivido,
bebiéndome la vida a litros, en vez de sorbos,
presa de futuros posibles
y situaciones por suceder.
Previendo futuros inciertos,
protocolos ejecutables,
reducción de riesgos
jornadas interminables.
El arrebato se esfumó,
se disipó en las horas y segundos del día
que amanecía pero no.
He vivido,
como pude,
como supe,
como me dejaron.
Sin tiempo para abrir otras puertas,
sin posibilidad de atisbar las tormentas,
sin opciones para franquear batallas.
Ya está. Cuando no se sabe frenar:
Punto final.
“He vivido a medio gas...
...sin opciones para franquear batallas.
32-12-2021
jueves, 23 de abril de 2020
Palabras confinadas 2
que debería pasarme mucho tiempo con ellas,
rebotando,
revoloteando,
resonando
en las paredes de mi casa.
Y aunque abrí las ventanas y balcones,
a ver si ellas querían marcharse
(por su derecho de libre circulación)
en su tozudez innata
decidieron confinarse en mi casa,
sin dejarme otro remedio
que compartir mi sofá
cuando llego del trabajo.
Me dicen soledad, silencio, alerta...
y las espanto a manotazos
porque es de noche, estoy cansada, el sofá es mío,
y mi día ha sido mucho más que eso.
Está claro que el aire de una madrugada de abril
no las resulta más apetecible
y que han preferido hacerse dueñas
de una casa en la que apenas habito.
Por suerte llegará mayo
(que me dice poco y me interesa menos)
y a lo mejor, se animan a un leve escarceo.
El caso es que, una vez más, cerré la puerta
y mi casa, esta vez,
se quedó llena de palabras en aislamiento
hasta nuevo aviso, nueva orden o real decreto.
sábado, 11 de abril de 2020
Palabras confinadas
Quiero hacer un poema,
lo voy rumiando noche a noche,
pero no lo digiero.
(...Algo que hable del silencio murmurado por el camión de la basura a dos manzanas,
del paso agotado al regresar del trabajo agradecido a un día más y salud en todos)
Quiero hacer un poema, pero no me sale,
se me atora en la luna llena de semana Santa,
estoica sobre la ciudad callada.
Luciendo vanidosa, inmensa,
sobre calles vacías y casas llenas.
Sin nadie que la mire, sin fotos, sin likes, (pobre ingenua)
Siento que es mi deber hacer un poema,
pero no me sale.
Se me anuda en el miedo y los muertos.
En las soledades y tristezas sin abrazos.
En la suerte de estar cercanamente distantes
y que estemos.
Llevo un mes arrastrando un poema encadenado al alma.
Quiero dejarlo libre,
pero algo lo ata al pecho, al guante, a la mascarilla, a los protocolos.
Será que también tienes que quedarte confinado,
merodeando de mis entrañas a los labios,
de los labios al alma,
del alma al suspiro o la lágrima,
hasta que cambiemos de estado.
jueves, 3 de septiembre de 2015
agosto
Lleno de actividades que me han encantado, pero sobre todo, encantada de la buena gente que he conocido en estos eventos.














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