sábado, 9 de marzo de 2013


Detener en el tiempo y el espacio
lo que crees ver
para que puedan observar,
analizar,
juzgar,
alabar,
despreciar,
rentabilizar…
lo que tú nunca verás.
parar el aquí y el ahora
en el instante volátil.
mentiras,
ficciones.
sinsentidos.
Falacias.
Herejías.
Felonías.
¡Quiébrame la piel!
eso basta. 

martes, 5 de marzo de 2013

CLAMA


Clamaré y reclama
la palabra exacta,
esa que todos buscan
y que nadie halla.
Con liguero y botas de agua
esa soy yo:
confusa
                      y
                                                 abstracta.
De mis trenzas manan las palabras,
versos obtusos que nada cambian,
ni a mí, ni a ti, ni a nunca nada.
Esquivando rimas y vidas
en cada esquina agazapadas.
Quien me conoce
no
                  me
                                            aguanta.
Cavada y excavada
hasta encontrar el agua,
tanto me quieren que me malmatan.
Y muevo y remuevo
sílabas quemadas,
sinalefas del pensamiento
vomitado sin pausa,
atorados hiatos,
diptongos mohosos
en mi frigo,
en mi casa,
en mi cama.

Aclamaré y exclama
lexemas, 
                        sufijos,
                                                    prefijos, 
¡y Más!
.....Fijos.....
SuPreMas ideas, absurdas metáforas.
PreSuMas de nada cuando todo degrada.

Declama con rabia, con furia:
N_a_d_a _ C_a_m_b_i_a.

sábado, 2 de marzo de 2013

MIRANDO HACIA EL FONDO A LA DERECHA



Un retazo… apenas unos segundos de una imagen detrás de la principal, de un pedazo de un todo observado en segundo plano… y sin embargo, no logro deshacerme de ella.
Unos escasos segundos de un fragmento, de unas solas manos en una pared del fondo, puestas ahí, sin más, que se me han atorado en las ansias.
En la ambición de buscarlas por cualquier parte.
En las ganas de tenerlas, con codicia.
En el temor de que, tal vez revelado el fragmento que no he visto, deje de fascinarme y obsesionarme ese segmento que me ha arrebatado el pensamiento, asiéndome al secreto de lo que solo es vislumbrado durante unos segundos y que sin embargo se te clava en el anhelo.

martes, 26 de febrero de 2013

dAmE


“Dame la libertad de no hacer nada
para salvaguardar nuestra total
ausencia de batalla” Gonzalo Escarpa


Libérame de promesas y versos,
de amaneceres y baladas.
Dame la palabra clara,
sin alegoría ni metáfora.
Desde los pies hasta el alma
en árida prosa clavada.
Desde el alma hasta los ojos
sin atisbar más campos ni batallas.
Libérame de cumplidos y poesías
de eternidades y lunas llenas.
Dame la verdad tajante,
sin cuentos ni leyendas.
Desde la boca hasta la conciencia
en furia invadida.
Desde la conciencia hasta el pecho
de pasión arrobada.
Dame la fiereza del que todo ama
y nada posee
Dame el delirio de quien nadie ama
y un verso tiene.
Dame la calma prosaica
de la que ya eres dueño
Desde la clarividencia hasta
la fría yema de mis dedos.
Viólame la rima
hasta quedar exhausta.


viernes, 22 de febrero de 2013


¿Qué buscan los ojos
vidrio empañado (del invierno)?
¿Qué quieren alcanzar las manos
cristales translúcidos (de febrero)?
¿Qué sonido ansía la boca
metal de campana (que a cuartos toca)?

Puedo escribir los versos más absurdos esta noche
porque el desvelo de la jornada me sostiene.
Decir, por ejemplo, que me dueles terriblemente
replicando en lo hondo de la preocupación y la congoja.

Llegará la calma, lo sé,
pero en la tormenta me vuelca la cama,
me atiza el pasado
y me hiere el alma.

Registro el cuaderno de bitácora
para hallar las premisas y reparos,
la parte de culpa y de espanto
y la clave maestra de desandar los pasos.

Llegará la calma, pero mientras tanto,
me aferro a los cantos de una cama
que me vuelca en cada madrugada.

jueves, 21 de febrero de 2013

CON UNO BASTA


Dicen que de los errores se aprende….
¿Pero cuántos errores hacen falta para hacer bien hecho lo que se debe hacer bien?
¿Con uno basta? ¿Tal vez más?
¿Cuánto debe tenerse en cuenta los cambios de condicionantes externos y el contexto para que el primer error ya no sirva de nada a la hora de volver a realizar la misma acción?
Y por otra parte… ¿cuántos errores somos capaces de soportar?
Esto es, tal vez,  muy relativo, dependerá sin duda del grosor y peso, hay errores livianos que se olvidan y hay cargas más pesadas que nos atosigan.
De los errores se aprende… dice la gente. Pero ¿con uno sólo nos basta?
Está bien… depende el caso, no siempre es lo mismo, siempre hay detalles que se escapan… palabras y palabras… hoy sólo ansío aferrarme a la certeza de que con un error basta.

domingo, 17 de febrero de 2013

MEMORIAS DE UNA DESMEMORIADA QUE CONOCÍ EN ALGUNA PARTE


Empecé a latir, eso dicen y a juzgar por los latidos debe seguir siendo cierto, un 22 de diciembre de 1980, siempre me hacen las mismas preguntas y mi madre está cansada de que año tras año (y ya van 32) la pregunte si nací antes del gordo de navidad y a qué hora, pero siempre se me olvida y todos los años, cuando alguien me hace esa pregunta tengo que volver a confirmar los datos con mi madre… quizá debería anotarlo de una vez, pero la verdad, es que llegué y me importa bastante poco si había salido o no el gordo de la lotería, salí yo y a mí eso me basta.
Me bautizaron el 15 de marzo del año siguiente, esto sí lo sé porque lo anoté y lo acabo de mirar (así que he hecho trampas). Poco más puedo contar de los tiernos años de la infancia porque mi madre no sabía que iba a parir una desmemoriada y dejó de anotar cosas en los libros y álbumes, y a mí se me han olvidado sus respuestas.
El resto de vida, son retazos que nunca sabré sin son ciertos o imaginados, porque son imágenes creadas por los recuerdos de otros, o quizá por los míos, o por algún sueño… hay pesadillas de la infancia que aún recuerdo nítidamente.
Luego llegaría lo que ahora llaman preadolescencia, fotografías sueltas de amigas, juegos, muñecas, regalos… curiosamente recuerdo quién me ha hecho casi la totalidad de los regalos que tengo; campos, tierra llena de tabones y piedras, heridas en las rodillas, los codos y la cara, árboles frutales, un pilón, la acequia y sus asquerosos bichos en el agua, rostros de gente que no sé quién es ni cómo se llamaba y como nos sucede a todos, recuerdos de hechos vergonzosos, porque esos jodidamente no se van de la memoria aunque quieras echarlos a patadas, empujones y tequilas.
En la comunión me regalaron un diario, escribí 4 hojas y se quedó olvidado hasta que me di cuenta de que si no escribía lo que me pasaba con los años se me iba a olvidar todo, hasta que me di cuenta de que tenía que aprender a respirar de algún modo.
Después llegaría la adolescencia, el primer amor, podría buscar en los diarios las fechas, pero lo cierto es que si esto son memorias y hay que hacer memoria, eso sería hacer trampas y esta vez no voy a hacerlas. No recuerdo el primer beso, ni el hecho en sí ni el con quien, será que no fue de película, aunque seguramente lo tenga anotado. Si evoco el primer amor sólo me viene una imagen a la cabeza, apenas puedo esbozar muchas más imágenes, pero sé que esa sensación sigue aferrada a mi mano.
La adolescencia… tormentosa y violenta, adolecente, como su etimología indica, en lucha y búsqueda que aún perdura, llena de discusiones, inestables emociones y definitivas verdades.
Mayoría de edad… y el inicio de un paréntesis que duraría 10 años, llena de experiencias nuevas, llena de temores aprendidos y de esperanzas ignoradas, de conjuras y alianzas. Cuando lo evoco también recuerdo la imagen y la sensación de ese primer momento, se han difuminado las palabras y los números, sólo quedan en la memoria los gestos, el entorno y el sentimiento grabado en la piel que humedece mi sexo. Turbulentos años (por lo grandioso y lo nefasto) en los que sin duda amé, pero ante todo me perdí… hasta que me planté y decidí recuperarme, no en vano, me había costado mucho llegar hasta ahí, como para dejarme olvidada por caminos sin futuro alguno.
Y cuando me bajé del tren de lo habitual y lo debidamente correcto me di cuenta de que la estación estaba vacía, que ya todos habían sacado el billete hacia un destino y que con las cuatro cosas que había recogido, no por salir precipitada, sino porque lo demás debía quedarse donde estaba; digo que con las cuatro cosas empaquetadas me quedé de pie al borde de una vía mirando un panel de destinos que me resultaban poco apetecibles y absurdos para mi necesidad; decía que me quedé durante años al pie de la vía, viendo llegar y marcharse rostros, saliendo de vez en cuando de la estación para estirar el alma, y volviendo de nuevo a leer ese monitor de destinos prefabricados y apática ante todos ellos.
Pero al pie de las escaleras de los trenes también se vive, eso sí, acumulando sensaciones accidentales, en tránsito y pasajeras, con el sosiego de la imposibilidad de pertenencia, con la exasperación de atrapar frenéticamente las horas, de beberse los minutos y la furia de extraer de cada impulso no menos de 3 latidos por segundo. Felizmente, aquí sigo, aunque siempre haya revisores entrometidos que quieren echarte de tu sitio con sus preguntas y sus futuros y sus normas sobre lo mundialmente establecido.
Pero a mí no me sirven novelas, son demasiadas palabras, demasiados hechos, nombres, vidas y sus historias que debes recordar … al fin, inexorablemente todo se me diluye y olvida, a mí me bastan dos o tres versos para vivir, un estremecimiento impregnado en el alma y la borrosa imagen de un momento. Mucha gente no lo entienden, se enfadan porque se me olvidan las cosas, dicen que no me fijo, que no me importa nada, que no puedo estar enfadada cambiar de conversación y olvidarme de lo ocurrido, pero yo, a diferencia de ellos, sé lo que a las personas que me rodean les gusta, lo que no les gusta, sus manías y rutinas, cómo colocan esto o aquello, lo que les entusiasma y a lo que tienen miedo, recuerdo sin esfuerzo sus pequeños detalles cotidianos, aunque no recuerde su edad o si hemos hablado de lo mismo o cuando nos conocimos y entro en sus vidas como en un baile, acoplándome a su danza con mi falta de ritmo y oído.
Hace dos hora que me desperté y mientras me desperezaba en mi cama me vino la idea de hacer mis memorias, recuerdo las sensaciones gratas de las horas anteriores pero no ninguna idea, hoy por la mañana entre vuelta y vuelta de un domingo en la cama pensé “memorias de una desmemoriada”, entre medias de esto he ido y venido, he comido mientras escribía, he hecho la cama, sacado la comida a descongelar para mañana, he hablado con amigos, escuchado sus problemas, me he tomado alguna cerveza y fumado unos cuantos cigarros y seguramente mañana me pregunté en qué estaba yo pensando cuando escribí estas palabras.
Definitivamente: en todo y en nada.
No hay más complejidad que la inhabitual simpleza de alguien que he conocido en alguna parte en el letargo borroso y quimérico de una mañana de domingo.

miércoles, 13 de febrero de 2013

- -


Hay acordes que sólo pueden evocar un nombre...
un gesto, un ademán, una danza...
una sonrisa esbozada, perdida, latente.
Y se me enredan en el cuello
las notas de tus dedos,
aferrándose en la cintura
el twist de tu recuerdo.


viernes, 8 de febrero de 2013

INSTANCIA


Estoy guerrera y reivindico y protesto… porque por lo visto, esto es lo que todo el ciudadano español debe hacer hoy en día y como aborrezco las manifestaciones y no tengo tiempo para manifestarme ni hacer pancartas ni himnos… pues lo digo y vomito y reviento.

REQUIERO el derecho a poder pasear por los parques sin tener que ir de una mano atada, a poder circular sin ser un individuo por un perro arrastrada.
RECLAMO el derecho a poder deambular senderos sin tener que escuchar estupideces ni lindezas.
APELO al derecho a caminar, a andar sin tener que ir en chándal y corriendo.
INSTO al gastar suelas y suelos.
EXIJO recuperar la nocturnidad de los parques, que siempre fueron de los solitarios y que ahora por no sé qué leyes y normas universales son propiedad privada de los pares: persona-persona, animal-persona, bicicleta, patín, monopatín-persona, adolescente-botella-porro…
¡SOLICITO recuperar mi banco! con sus árboles, sus hojas secas y miras cortas al río, a favor de mi calma y en perjuicio de los canes que se han apoderado sin permiso de mi piedra, mis hojas, mis árboles y toda la tinta derramada en su tierra.
¡¡PROTESTO encarecida  por el desfalco de la nocturnidad de los parques!!
O en su defecto, que al menos se dignen, y busquen dónde ubicarme.

martes, 5 de febrero de 2013

ANALES (APÓCRIFOS) DEL BESO I



Ayer me han regalado un beso… y me ha hecho tan feliz que lo cuento.

El más dulce, tierno y cariñoso beso en la mejilla jamás contado en la historia de los besos. 
Suave, silencioso y duradero. 
Sutil como la caricia y certero en su búsqueda del centro de las emociones.

Pocos lo entenderán, sobre todo porque en las enciclopedias de los besos no aparece este tipo de ósculo: el beso-down.
Creo que habría que interpelar a los eruditos de la real academia de los besos para que los incluyan con nombre propio, porque verdaderamente son exclusivos, pero cegados por el consumismo y las normas sociales solamente se preocupan por investigar los besos de príncipes, princesas, damiselas y caballeros… y se olvidan de que hay muchos otros que también merecen estar en el catálogo de besos.

Afortunadamente, a pesar de la presión mediática, siguen existiendo sigilosos besos que estrepitosamente te desarman la fiereza.
Felizmente, sigue existiendo quien es capaz de dar el más puro beso en la mejilla a la antigua usanza.
Por dicha, me hace tanta ilusión, que seguiré catalogando los besos “como dios manda”, enfrascando los auténticos y desechando los embusteros y manidos.

"Desde la creación del beso ha habido cinco grandes besos que han sido catalogados como los más puros, los más intensos, los más apasionados de todos los tiempos… este los superó a todos” 
(La princesa prometida. William Goldman)

lunes, 4 de febrero de 2013

TicTacmos


Con un TicTac
por banda sonora
(nada original, por cierto)
Con la premura de lo inmediato.
Con el apremio de los cargos y encargos.
Tic Tac Vivimos
Viv Vav Tictacmos
Bim Bam Bum
¡Bah!
Mejor me callo…

miércoles, 23 de enero de 2013

...SECÁNDOSELOS CON LA TOALLA


y se pone a lavarles los pies a los discípulos,
secándoselos con la toalla que se había ceñido…

Llevo años dedicada al cuidado, de otros, más que de mí misma, pero no ha sido hasta hace relativamente poco que el significado más profundo y metafísico de esta palabra me ha calado el alma.
COGITARE _coidar _cuidar
Siempre he cuidado desde el COGITARE más popular, el de prestar atención para conservar algo y no ha sido hasta que me he encontrado “cuidando” del secar unos delgados pies, algo inseguros y que no ven dónde se detiene mi mano o cómo va a frotar la toalla contra la piel, cuando realmente he llegado a ese COGITARE en desuso del pensar, reflexionar y del meditar, de adentrarte en lo realmente valioso que es poner los cinco sentidos en la tarea más sencilla, a aprehender el respeto que supone llevar a cabo un acto tan habitual, pero que, sin embargo, considero que ha de hacerse con la extrema delicadeza de la ternura.
No soy madre, quizá si lo fuera ya habría descubierto esto mucho antes, pero lo hago ahora, aunque siempre he cuidado con el corazón más que con teorías, olvidando horarios y disciplinas cuando se trata de gozar de las personas y de sus rituales diarios, pero hasta este minúsculo e insignificante hecho tan cotidiano, no había llegado a comprender la capacidad que tenemos en nuestras manos los cuidadores, los guardianes de la dignidad de quienes han sido silenciados, los conservadores de la exclusividad de cada persona (con sus manías, rutinas y olvidos), los que prestamos atención a aquello a lo que el otro no alcanza.
Hay muchas formas de llevar a cabo cualquier acción cotidiana de la vida, pero lo cierto es que cuando por fortuna una de ellas te revela una emoción sutil y te azuza el pensamiento, no puedes por menos que compartirla para que el resto del mundo entienda por qué estamos tan locos y felices de ser lo que somos y de hacer lo que hacemos cada día. Ni más ni menos.

lunes, 21 de enero de 2013

DE VUELTA DE LA TIERRA PROMETIDA


¿Qué de cierto hay cuando, al fin, posas tus pies en la tierra prometida?
Has llegado, lo sabes, pero ignoras todo lo demás.
Quieto, inmóvil ante el horizonte tantas veces soñado. Descentrado.
Evocando los recuerdos de lo que esperabas que ibas a encontrar ante tus ojos y que ahora
se muestra arrogante ante ti, insolente, confuso, magnánimo.

Un ápice de terror atraviesa la euforia de la conquista.
El abismo de lo soñado.
El crujir de las ilusiones acomodándose al calor de la leña.
El chasquido de lo ansiado.
El humo de lo imaginado.
El olor del recuerdo amarrado al alma.

Parado ante el arco de la entrada.
Aprietas los puños, frunces los labios y contraes tu sexo.
Cierras los ojos y vacilante dejas que el aire te golpee, mientras, sientes en la nuca el escalofrío
y en tu retina un arco de piedra se va volviendo borroso e insignificante.

domingo, 13 de enero de 2013

RECONQUISTA


Tuércele y retuércele el cuello al príncipe,
hasta que sus labios sean tan azules como su alcurnia,
si ahora resulta que la princesa no despertó
por un candoroso beso de amor.

La princesa está triste…
los suspiros se escapan de sus labios de fresa
y palpita ardiente contra la silla de oro
soñando del piano notas en clave de do.
Pero ya todo eso da igual,
la princesa está turbada…
y los gemidos se escapan de sus labios de granada.

Cómete al lobo feroz, amordaza a la madrastra y somete al príncipe azul;
El dragón se ha escapado… la ira de su fuego roza las mejillas...
no tardará en regresar.
Y mientras tanto abrasa,
con sus inoportunas llamas de orgullo y suficiencia,
la espalda marmolea de la princesa insensata.

Todo son preguntas sin sentido,
fragmentos descoloridos
y callejones sin salida ni esquinas,
la caída del impero, el asedio al reino del orden y de la omisión.

Y qué más da si al cerrar los ojos siga viendo con nitidez,
si los dedos siguen deteniéndose sobre el teclado,
si el pulso se acelera y aplaste el pecho como una roca…
hasta entonces hay que seguir dando bocanadas
para seguir vagamente existiendo
mientras le tuerce y retuerce el cuello al príncipe, a la madrastra y al hada
en la apacible cloaca de rana. 

martes, 30 de octubre de 2012

TRAS LA TEMPESTAD


Dicen que después de la tempestad llega la calma, y así ha de ser, pero lo cierto es que no sabemos en qué orilla vamos a despertar.
Tal vez los existencialmente reiterativos despierten en la misma orilla de siempre una y otra vez, haciendo que tanto esfuerzo para sobrellevar la tormenta no haya servido para nada.
Tal vez, los vitalmente inconformistas, amanezcan en orillas insólitas, en arenas movedizas y algas salvavidas.
Dicen que siempre llega la calma…
Pero no siempre en esa calma nos invade una sensación de sosiego.
Debe existir ese minúsculo instante en el que al cerrar los ojos y sentir que ya todo pasó, sepas que algo ha cambiado, que se abre un nuevo horizonte ante tu mirada, aunque bajo tus pies esté la misma arena de todos los días, de todos los años, de toda una vida.
Porque si no la lucha contra la marea es inservible.
La vida siempre gana.
La resaca siempre lastima.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Bre_Sep_Em_Ti



Hay días tsunamis, donde todas las emociones se te vuelcan encima
arrastrándote mar a dentro de un lugar desconocido: tú mismo.
Pero, ay, cuando la tormenta dura meses…
entonces ya ni la tierra ni la almohada empapan la lluvia,
ni los ríos mantienen sus cauces,
ni los árboles sostienen sus ramas,
ni las piernas sostienen tu andar.

Bienvenido otoño.
Mi casa es tuya... septiembre me ha dejado a la intemperie.



jueves, 9 de agosto de 2012

MARoMAS


Somos maromaS... 
nos anudamos y enredamos entre nuestras contradicciones vitales, 
intentando encontrar el inicio de la soga 
y estrangulándonos irrefrenablemente CON nuestras incertidumbres...
Inexorables en nuestra terquedad


podría decir más… mas no sin contradecirme

jueves, 5 de julio de 2012

CADENCIA INNATA

Y mientras a fuego lento se cocinan los pensamientos, los sentimientos... hoy me rondan unos viejos versos...
foto de Eduardo Sanz
Una cosa es la cadencia
natural del alma y
otra muy distinta el cauce
por el que intentamos llevarla.
Algo inútil, porque
siempre termina llegando esa
riada de sentimientos
que hacen que nos desbordemos
y el alma regrese a su camino innato.
Algunos días, en tardes de niebla,
el alma pugna por regresar
a su sendero; dejando secos
los trabajosos canales
que yo, con tanto esfuerzo,
la había construido
para ser más feliz, más dichosa,
en definitiva, mejor persona.
(noviembre, 2006)


Y ahora, yo me pregunto: ¿vale la pena entonces tanto esfuerzo? ¿tanto trabajo?
No lo sé, y ni siquiera sé si debería molestarme en saberlo. 

martes, 19 de junio de 2012

ARGUMENTUM AD IGNORATIAM



Intentar despedazar y encajar nuestros pensamientos y sentimientos es imposible… y al final, abatido y magullado por la lucha te preguntas: ¿Y ahora qué?
Se dice que el corazón tiene razones que la razón no entiende, es posible…
Pero después de estudiar las emociones y de seguir leyendo estudios y pedagogías de la emoción y el pensamiento, he llegado a la conclusión, basada en un argumentum ad ignoratiam, de que me da exactamente igual, porque... acaso ¿soy más feliz por proclamar mis emociones? ¿soy más fría por no hacerlo? ¿soy más o menos yo por pensar o por sentir?
Soy yo o ol o oy o lo... simplemente soy enredadamente compleja. 
Sabedora de lo que siento e ignorante de lo que pienso, 
porque es tan versátil el pensamiento que no da tiempo a alcanzarlo y ya se ha modificado.
Hostiguemos al maniqueísmo, 
hay tantos matices y condicionantes en nuestro aliento… 
cada respiración es una cosa y la contraria, 
es una lucha y una tregua, 
una rendición a veces… 
un latido de sublevación y desacato, 
una lágrima de adhesión y éxtasis.
Y es que el día que al levantarte, después de noches de reyertas, te dices: “es cierto, esta es una gran verdad que tenía escondida, hoy la he encontrado, la tengo, soy dueña de ella”… en ese momento, en ese “diminuto instante inmenso en el vivir”, has perdido toda la autoridad sobre ella, se habrá esfumado en cada segundo pensado y tanta fatiga no habrá servido para nada, bueno, para nada no, porque anudada al pensamiento, habrá quedado el sabor de esa sensación, ese latir de lo sentido, ese resuello de lo derramado.
Porque al final, lo único que nos queda es el latido. 
El palpitar incesante de nuestra existencia 
bañado de emociones y pensamientos, 
de duelos y placeres, 
de noches de luna y borracheras.
 Intrínsecamente anudado a nosotros, 
imposibles de desliarse sin deformarse, 
sin desfigurarnos o falsearnos, 
somos un todo diminuto y ridículamente insignificante que se pasa noches en vela intentando vislumbrarse frente a un espejo.
Y al final ¿para qué?
Pues para seguir existiendo, porque ¿qué sería de nosotros si no nos molestáramos en intentar adivinar cuales son los límites de nuestro entendimiento? ¿Si no nos sentáramos al cobijo para aspirar a poner nombre a cada vuelco del estómago y a cada lágrima que se escapa? ¿Si no fuéramos ángeles fieramente humanos que claman al borde del abismo?
Para afirmar, con la última calada, que está bien, que en realidad, en el fondo, la respuesta te es indiferente, porque lo que hoy es una verdad al tiempo es una falacia, y no importa, porque es así como seguimos siendo yo y ol y oy y lo y mucho más.


martes, 5 de junio de 2012

SI ENCUENTRAS LA PREGUNTA PRECISA


Algún día me harás la pregunta precisa
y te diré la respuesta exacta.

Dejaremos de callar lo que callamos
y todo seguirá siendo igual,
igual de doloroso (claro)
pero más cabal
y menos paranoico.
Sabremos la verdad,
no la tuya ni la mía,
sino la del intermedio. 

Algún día te haré la pregunta precisa
y me darás la respuesta exacta.

Dejaremos de ocultar lo que ocultamos
y aunque todo seguirá siendo igual
creeremos esa verdad
que no es tuya ni mía.
Una verdad distinta a las que ya entendemos.

Pero sólo te daré la respuesta exacta
si logras encontrar la pregunta precisa.

lunes, 4 de junio de 2012

SOÑANDO VOY





Una vez me entretuve con un sueño:
     lo tomé, lo solté, le dimos vueltas,
    lo aprendí, me lo puse, fui su dueño
     y pensé que era cosa ya resuelta.
(Sueño Valseado, Silvio Rodríguez)


Hoy es uno de esos días en los que un sueño te merodea y hasta te ronronea enredado entre tus piernas.

Hoy es una de esas mañanas en las que las vecinas te despiertan y te alegra porque estabas viviendo una hermosa historia y no te habías dado cuenta, ya ves (qué ironía) porque estabas  dormida.

Y te acurrucas entre las sábanas para seguir soñando tu dulce sueño y saber cómo acaba…
aunque sabes bien que nunca se acaban, te quedas saboreando cada instante de lo que extrañamente no sabes si sigues soñando o es ya pensado, y te recreas en cada palabra, en cada cara, en cada instante… dejándote llevar hipnotizado por esa historia que está dentro de ti…

Y te levantas (porque al final siempre hay que levantarse) y sigues con los ojos entornados para no perder ese regusto a sueño inacabado.
Te aferras a él, casi lo dejas encerrado para que no se pierda y en la noche puedas recuperarlo.

Y sales a la calle y caminas y trabajas y tomas café…
pero tu sueño te sigue enredado en el pelo, anudado a tu alma…
¡FeliceS SueñoS!

martes, 15 de mayo de 2012

NO TE ARRIMES A LA PARED

Algo ha cambiado en Fulano,
no sé cuándo…
ni por qué…
visualiza todo antes de hacerlo,
se deja llevar en vehículo,
camina por la calle pegado a las paredes,
hiperventila, suda y tiene que autoconvencerse para cruzar la calle cuando se acaba la pared…
y cada tramo es como una escalada hacia lo desconocido…
Le instigo, le animo, camino a su vera,
le ayudo a calcular las rutas por las que ir caminando hasta el destino…
Sin embargo, hace mucho que yo también camino pegada a las paredes
sin moverme hasta que no lo veo claro

¿será miopía

o

simplemente

que no sé dónde está la meta?

lunes, 7 de mayo de 2012

De la Esperanza


Hubiera sido mejor —dijo el zorro— que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las
cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me
sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes
a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... (El Principito)

Mantenemos el aliento
gracias a segundos de pequeñas esperanzas,
y aunque el dolor sea inmenso cuando se desvanece lo anhelado,
son estas pequeñas esperazas del día las que nos mantienen vivos.
Quizá, las personas que no tenemos grandes sueños ni loables metas que alcanzar
tenemos grandiosos segundos de esperanzas y horas de tristezas,
para mantenernos latientes minuto tras minuto cuando el mundo se vuelve vertiginoso y sin sentido.


"La esperanza es un estimulante vital
muy superior a la suerte"
Nietzsche

jueves, 3 de mayo de 2012

Escalada


Hay momentos en los que tienes que ponerte a escalar la montaña.
A iniciar un ascenso hacia tu pensamiento,
a descolgar desde la cima la cuerda que te ha de lanzar al abismo de las emociones
y descender sin clavarte en el suelo.
Reconquistar horizontes que has perdido de vista por ir mirando al suelo,
por ir caminando con pasados que te encorvan la espalda,
Quizá sepas que ha llegado ese momento...
pero el páramo no tiene senderos.

viernes, 27 de abril de 2012

quiero invadirte
con la menor de las furias
con la mayor de las vidas.
("Schneider"_ Pedro Casariego)

He maldecido y amado por igual ese instante.

Con la rabia de quien
destruye su libro
maldiciendo cada verso.

Con el amor de quien
quiere amar
pero nunca aprendió a hacerlo.

Con la mayor de las furias.

Con la mayor de las pasiones.

Con el menor de los odios.

Con el menor de los amores.

He maldecido tanto ese instante...

He amado tanto ese instante...

Lo he manoseado tanto...

que se ha borrado el olor, el sabor
el tacto y hasta su forma
para terminar siendo una gota más
en una mojada sábana a medianoche.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Suele pasar que de pronto hay un hecho que te pone del revés.

Que te hace vomitar la indigestión de tantos meses de atracones de ideas y de engullir pensamientos caducados.

Chupitos de interrogantes que no tienes tiempo de dar respuesta, sino de beberlos de un trago para que pase cuanto antes, quemando de una sola vez las ansias de conocerse.

Reposo la cabeza sobre tantos comentarios, frases, pensamientos... y me pregunto que si son ciertos por qué me resultan tan extraños.

Pero no hay descanso... y mareado, te incorporas.

Te calas el sombrero para que no te ciegue el mundo, para caminar como él camina, para vagar por sus senderos, para mirar al suelo, para caminar "con el hombre que va conmigo" y su propia verdad acorazada.

Aceleras el paso, esperando esquivar en la siguiente calle al acechante desasosiego.

Inspiras hondo.

Y simplemente esperas a que un verso te ponga derecho.


lunes, 27 de febrero de 2012


¡Lávame!
porque si tú no lo haces
¿quién podrá hacerlo?
¡Riégame!
porque ¿quién podra si no
con este agostado cuerpo?

¡Habla!
tengo skype, messenger,whatsApp,
incluso, twitter, tuenti y facebook...
Mándame un enlace externo
que explique, al menos, una sola
de las tantas cosas que no me entiendo.
...
O bueno... no sé... olvídalo.
Dame silencios y desiertos.

lunes, 13 de febrero de 2012

Y ME ALCANZAS

Y resulta que...
cuando ya las lágrimas
habían arrastrado de la piel
toda tu ternura...

Cuando los recuerdos apilados
se habían, unos desvanecido,
otros, los menos, escondido...

Resulta que..
cuando respiré hondo
para librarme de la asfixia
de tantos años
y quebré cadenas
y desatenacé las piernas
y desentumecí las alas...

Resulta que entonces
me alcanzas.